¿Cómo ayudar a un ser querido en su momento más oscuro? ¿Cómo acompañar a una hija, amiga, prima que fue violada por un grupo de hombres y, luego de ser denunciados, la toman como punto para todas sus agresiones?

Todavía estamos en shock con la noticia que conmocionó a todos ayer y se volvió trending topic en redes sociales: Paula Martínez de la localidad de Florencio Varela, en Buenos Aires, se suicidó. En 2016 denunció que fue drogada y violada en grupo por varios hombres luego de haber asistido a una fiesta al frente de su casa. Durante la fiesta, ella se sintió mal y una persona la acompañó afuera. Ahí había una camioneta en donde la trasladaron hasta otra casa y abusaron de ella. Fue drogada y abusada.

En marzo próximo la Justicia iba a iniciar el juicio a cinco de sus agresores, aunque ella siempre expresó que habían sido muchos más. Según medios nacionales, desde que se inició la causa judicial por su presunto abuso sexual había realizado más de 30 denuncias por hostigamiento y amenaza de muerte por parte de los familiares de los detenidos.

La joven de 23 años había intentado varias veces suicidarse luego del episodio traumático que le tocó vivir. En 2019 su madre publicó un video luego del primer intento de suicidio de su hija en el cual declara, entre lágrimas: “Soy Sandra Zapata, soy mamá de Paula Martínez, que fue abusada por más de cinco tipos en una fiesta. La llevaron en una camioneta y abusaron de ella. Estoy al borde de un ataque de nervios porque mi hija fue internada hoy en un hospital psiquiátrico por un intento de suicidio. Quiero que este video se haga público porque quiero viva a Paula Martínez. La quiero viva, la quiero viva. Mirá cómo nos ponemos. Mirá cómo me pongo. Que se haga justicia, que todos los responsables paguen. Hoy Paula no está, está internada. Pido ayuda, estoy perdida. No puedo preparar nada de las cosas que tengo que llevarle. Pido ayuda, quiero que todos estén, no voy a esperar a que ella muera. Si Paula se muere la van a pagar todos, hasta el más capo. Quiero que caigan todos, pero a Paula la quiero viva. Yo soy una víctima por ser madre de una víctima. Nos abandonaron completamente. Destruyeron mi vida y mi familia y la quiero de vuelta, pero a Paula, la quiero viva”. El video disponible en YouTube y publicado por C5N es fuerte. Sandra habla a la cámara con los ojos hinchados y el alma destrozada.

Su mamá la acompañó a dar más de una nota después del trauma vivido porque sus vidas habían cambiado. Sus otros hijos no podían caminar por la calle ni ir a la misma escuela porque los agresores de Paula eran vecinos de la zona y estaban al acecho. Sus agresores tenían una perimetral de 50 metros: no podían acercarse ni a ella ni a su casa. Sin embargo lo hacían constantemente para gritarle insultos. “Si nos ven con un celular en la mano no se acercan porque saben que podemos filmarlos”, contó su mamá en una entrevista que le realizaba la conductora Verónica Lozano para Telefé. Durante la conversación que fue televisada en vivo, fueron interrumpidas por gritos de los vecinos, familiares de los agresores. “Nos violentan constantemente”, explicó Sandra: “Todo el tiempo dicen que es mentira, pero hay videos de los abusos”.

El camino de la Justicia para Paula Martínez fue lento y largo. La toma de declaración y de las pericias cuando realizó la primera denuncia se realizaron en un ámbito hostil para ella quien se presentaba como víctima, no le hicieron los hisopados ni pericias físicas que requería la denuncia que ella había realizado.

La revictimización fue una constante en todos estos años. Mientras realizaba la denuncia por la violación, 72 horas después debido al trauma sufrido, aparecieron los agresores a la comisaría segunda en donde se encontraba. “¿Cómo sabían que yo estaba ahí? Después pude probar que la comisaría estaba arreglada con ellos por plata. Inclusive grabé al fiscal que estaba entongado con ellos”, aseguró Paula en diálogo con Telefé.

Por la causa hay cinco detenidos y uno todavía continúa prófugo, entre los que se encuentra un guardia comunal de Florencio Varela, Diego Domínguez; Gustavo Carbonel; Gonzalo Sandoval; Mauro Goncalbes y Guillermo Chávez, quienes están acusados de abusar sexualmente de Paula. Tres de ellos fueron detenidos en 2016 y otros dos en 2019.

El 6 de marzo del año pasado Paula denunció que fue atacada por familiares de los imputados, que la golpearon de manera salvaje y que terminó en cuerpo médico. "Necesito ayuda, por favor, me agarraron entre 10 mujeres parientes de unos de los imputados y me molieron a palos y me mandaron a cuerpo médico. Estoy necesitando ayuda porque me están amenazando de muerte de todos lados. Temo mi vida y la de mi familia", expresó.

En la entrevista del programa Cortá por Lozano, Paula explicó cómo se sentía con las constantes agresiones que realizaban los familiares de los denunciados a ella y a su familia: “Este es mi miedo, es lo que sufro y vivo siempre. Constantemente, todo el tiempo, es inhumano vivir así. No entiendo cómo la justicia sigue sin hacer nada”, dijo entre lágrimas.

Tampoco lo entendemos, Paula, cómo te fallaron los mecanismos de contención y el sistema. Cuánto camino nos queda por recorrer para escuchar y contener a las víctimas y a sus familias.